El Calentamiento Global

By | 20/09/2014

¿Que es?
Nuestro planeta se está calentando. Los últimos 10 años han sido los más calurosos desde que se llevan registros y los científicos anuncian que en el futuro serán aún más calientes. La mayoría de los expertos están de acuerdo que los humanos ejercen un impacto directo sobre este proceso de calentamiento, generalmente conocido como el “efecto invernadero”.

El efecto invernadero es una condición natural de la atmósfera de la tierra. Algunos gases, tales como los vapores de agua, el dioxido de carbono (CO2) y el metano son llamados gases invernadero, pues ellos atrapan el calor del sol en las capas inferiores de la atmósfera. Sin ellos, nuestro planeta se congelaría y nada podría vivir en él.

Sin embargo, a estos gases los humanos suman contaminantes que resultan en una acumulación de gases en la atmósfera. El más importante de los gases producidos por la actividad humana es el CO2, el cual es liberado cuando se queman materiales que contienen carbono, tal como el carbón, petróleo o leña estos gases permanecen en la atmósfera por más de 100 años. En los ultimos 200 años, las concentraciones de C02 en la atmósfera, se han incrementado en un tercio.

Las personas que viven en los países desarrollados contribuyen en un mayor porcentaje al calentamiento global que las personas de la países en desarrollo. En promedio, cada ciudadano de norteamérica añade 5 toneladas de CO2 al aire cada año, mientras que un europeo o un japonés contribuye entre 2 y 3 toneladas, un chino 0.6 y un hindú 0.2. Actualmente, más del 90 por ciento del dioxido de carbono presente en la atmósfera ha sido emanado desde Europa y Norte América.

De continuar la situatión tal y como está, las cantidades de CO2 se duplicarán en los proximos 100 años. Como resultado de ello la temperatura aumentará en el planeta en un promedio de 1 grado Celsius.

¿Cuales son los efectos del calentamiento global?

A medida que el planeta se calienta, los cascos polares se derriten. Ademas el calor del sol cuando llega a los polos, es reflejado de nuevo hacia el espacio. Al derretirse los casquetes polares, menor será la cantidad de calor que se refleje, lo que hará que la tierra se caliente aún más. El calentamiento global también ocasionará que se evapore más agua de los océanos. El vapor de agua actua como un gas invernadero. Así pues, habrá un mayor calentamiento. Esto contribuye al llamado “efecto amplificador”.

El Panel de las Naciones Unidas sobre Cambios Climáticos (IPCC) ha reunido a cientos de científicos. Su primer informe, publicado en 1990, confirma que de duplicarse la cantidad de CO2 en la atmósfera, el efecto amplificador producirá un incremento total en la temperatura del planeta de 2.5 grados Celsius.

Un calentamiento de esta naturaleza, tendrá graves efectos sobre el planeta. Mientras se deshielan las capas polares, se elevará el nivel del mar, lo cual hará que se inunden las tierras más bajas, y quizás desaparezcan países completos en el Pacífico y afectaran gravemente otros en Asia. Por otra parte, mientras el ba­lance energético de la atmósfera cambia, habrá cambios drásticos en el clima mundial, ocasionando severas fluctuaciones en la temperatura y la pluviosidad, alterando significativamente las estaciones de cultivos agrícolas.

Los desiertos tenderán a expandirse, las arenas del norte de Africa podrán invadir al Mediterraneo, así como podrán retornar las tormentas de polvo en el Medio Oeste norteamericano. ¿Fueron acaso las sequías en 1980 de Etiopia y Sudán víctimas del efecto invernadero? Nadie puede responder a esta pregunta, pero son esos los efectos que los científicos pronostican.

¿Que hacemos al respecto?

El informe de IPCC contribuyó para que 150 países firmaran la Convención sobre cambios Climáticos, durante la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992. La Convención hace un llamado a los países industrializados para que en el año 2000 retornen las emisiones de gases invernaderos a los niveles de 1990.

También busca estabilizar las concentraciones de gases invernaderos en la atmósfera a niveles que prevengan severas intervenciones (inducidas por el hombre) del sistema climático”.

Sin embargo la Convención deja una serie de preguntas sin respuestas. Desde Río, las conversaciones sobre la convención han estado en mano del Comité negociador intergubernamental (INC). Los países que han ratificado la convención se reunirán por primera vez en Berlín en marzo de 1995. Dicha reunión debera responder las siguientes preguntas:

¿Qué pasará después del año 2000?
¿Para ser verdaderamente efectivo, hasta que niveles y cuando deberán reducirse los gases invernadero?
¿Podrán los países seguir emitiendo más CO2, si plantan suficientes árboles para absorber los gases del aire?
¿A qué nivel tope deberán reducirse mundialmente dichas emisiones a fin de estabilizar los gases invernaderos en la atmósfera?
De acuerdo con el IPCC, si fuésemos a estabilizar las concentraciones de gases a los niveles actuales, deberán reducir, en la actualidad, las emisiones del CO2 en un 60 por ciento.

La Convención requiere que todas las naciones midan tanto sus emisiones de gases invernadero así como los llamados “pozos de carbón”, tales como los bosques que absorben dichos gases. Y deberán diseñar planes nacionales para ser más eficientes energeticamente, modificar las políticas de transporte y motivar a las personas para que disminuyan su contribución al efecto invernadero.

¿Que podemos hacer los ciudadanos comunes?

Reducir el uso de vehículos automotores. De ser posible vivir cerca del colegio u oficina. Hacer sus compras en su vecindario.
Usar el transporte público y las bicicletas.
Comprar artefactos del hogar, tales como refrigeradores y bombillas, que sean más eficientes en el consumo de energía.
Apoyar medidas poco populares, pero que son ambientalmente importantes, tales como impuestos a los combustibles y que lo recaudado sea utilizado para prevenir el calentamiento global.
Presionar a sus representantes públicos para que mejoren los servicios de transporte colectivo y promuevan el ahorro de energía.
Instar a los gobiernos para que diseñen un plan nacional de reducción de emisiones de gases invernadero.
El WWF tiene por objetivo conservar la naturaleza y los procesos ecológicos :

preservando la diversidad genética, de especies y de ecosistemas
garantizando un uso sostenible de los recursos naturales renovables tanto ahora como a largo plazo y
promoviendo acciones destinadas a reducir la contaminación y el despilfarro de los recursos y la energía.